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Mis días con Ayurveda

Camilla de masaje Ayurveda
camilla tradicional
Kovalam, Kerala (India) Enero/Febrero 2016

Dentro de las formaciones como terapeuta de spa que recibí a lo largo de mis veinte años de profesión se incluyó el Ayurveda. Pude reconocerme fácilmente dentro de uno de los doshas y, a partir de ahí, entender mejor cómo funcionaban mi cuerpo y mi mente, qué cosas los reforzaban y cuáles favorecían el desequilibrio.

Resulta fascinante comprobar cómo la alimentación, los hábitos, el ritmo, el entorno y tantos otros aspectos de nuestra vida diaria nos influyen sin que apenas seamos conscientes de ello.

En 2016 quise profundizar en esta “medicina natural” que es el Ayurveda y, aprovechando un retiro de Ashtanga Yoga en Kovalam – India – reservé quince días de tratamientos que incluían también una alimentación específica para mi tipo de dosha.

Admito que el concepto sobre «tratamientos» que tenemos en Occidente dista bastante de lo que propone el Ayurveda.

Después del tercer día empecé a no sentirme tan cómoda con las exfoliaciones repetidas, el aceite caliente y la camilla enteramente de madera, y es que esas terapias formaban parte del llamado Panchakarma – desintoxicación y purificación del cuerpo.

Evitaré contar algunas sesiones algo más delicadas, pero aun y con todo, admito que la experiencia me resultó lo suficientemente interesante como para querer volver al año siguiente y realizar una formación en Sidha Marma Massage, un masaje que trabaja los puntos energéticos marma.Conocer tu tipo de dosha, como cualquier otra información para nuestro equilibrio interno —y, por tanto, para la salud global—, me parece siempre valioso.

¿Y tú, ya sabes el tuyo? ¿Eres Vata, Pitta o Kapha?

Tratamiento Ayurveda
tratamiento ayurveda

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